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A lo Spiderman

Texto: Cristina Sáez Fotos: Sara Lázaro
El escenario: una pared de esas de piedra, como las que tienen las masías o casas de campo. Aunque la cosa parezca sencilla, no lo es. Se trata de subir por una cuerda atada a un arnés de cintura con la ayuda de una especie de puños (yumars) por una pared. Hay que tener una buena condición física para conseguirlo. No es sólo cuestión de maña, sino también de fuerza. Al principio os sentiréis como verdaderos patosos, si es que antes nunca habéis probado otras actividades de este tipo, como el rocódromo, la escalada en montaña o el barranquismo. Pero al cabo de un rato, ¡seréis verdaderas lagartijas!
Con monitores
Lo mejor, si no tenéis ni idea de esto, es que os dirijáis a una empresa de las que organizan actividades de este tipo. Es mucho más cómodo, porque a parte de enseñaros el abc de este tipo de escalada -lo necesario para no hacer el ridículo-, os proporcionan todo el material necesario, que de otra forma lo tendríais que comprar vosotros (y es carillo). Además, cuentan con un seguro, lo que es muy útil; aunque no hay peligro, siempre os podéis torcer un tobillo, no necesariamente bajando por la pared, pero caminando por allí, o tropezar o cualquier otra cosa. Hay que tener en cuenta estas “gafadas”.
Al enfrentaros con la pared tenéis dos opciones: una, no hacerle ni caso a los monitores, e ir subiendo a vuestra bola, como podáis, totalmente descoordinados, avanzando más por orgullo y cabezonería que por fuerza y maña, mientras que los monitores y el resto de colegas se parten de risa abajo. Y dos, escuchar los consejos que os van dando los monitores, que para algo son monitores y se dedican a esto. Os enseñan los cuatros conceptos necesarios para conseguir una mínima técnica. Ya veréis como luego subiréis cualquier pared que se os ponga por delante.
Y de aquí, a la montaña y, los más arriesgados, ¡¡¡a hacer barranquismo!!!
Yumar
Esta palabreja rara, que recuerda a un nombre de zapatillas deportivas, hace referencia a una técnica de ascensión típica en espeleología y barranquismo. Es un sistema bloqueador que sólo se desliza en una dirección (hacia arriba). Se trata de que vayáis subiendo el yumar por la cuerda, lo bloqueéis y os impulséis para ascender apoyando el pie en una driza. Y así, hasta que llegues arriba del todo.
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