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Rappel: Como auténticas arañas

Texto: Carles Murillo Fotos: Sara Lázaro
El rappel es un deporte individual que consiste en descender por superficies verticales con la ayuda de unas cuerdas y unos puntos de apoyo. Las técnicas son muy sencillas y el aprendizaje más elemental se consigue con pocas horas de práctica. El hecho de que sea un deporte individual no quiere decir que no se pueda practicar con más gente. Todo lo contrario, lo bonito del rappel es ir con más gente. Con amigos podréis disfrutar de un deporte al aire libre, relacionado con la naturaleza y que despierta un increíble espíritu de equipo.
Los ánimos, consejos, ayuditas que se reciben mientras uno desciende por la pared más complicada siempre van bien, y al final del día los típicos comentarios de las anécdotas más divertidas os harán pasar un buen rato. Además, siempre va bien tener batallitas para explicar en las fiestas o en las reuniones de amigos.
Descendiendo paredes verticales
Gracias a un simple sistema de compensación de fuerzas, unas cuerdas, un arnés, un mosquetón y un punto fijo podéis desafiar a Newton y descender por una pared vertical sin que vuestro cuerpo caiga como un plomo.
El rappel es un deporte que consiste, esencialmente, en descender superficies verticales. La técnica de hacer rappel es una técnica donde el control que se tiene sobre el descenso es la cosa más importante. La velocidad de descenso es controlada jalando hacia abajo una porción de la cuerda por debajo del dispositivo de descenso.
El control de la velocidad se realiza con la llamada mano de freno, la derecha para los diestros y la izquierda para los zurdos. La mano que quede libre ha de tomar la cuerda por encima del dispositivo de descenso. Esta mano, que no soportará el peso corporal al sostener la cuerda, es la llamada mano de guía. El dispositivo, más conocido como ocho, se usa en el descenso con el fin de friccionar la cuerda y adueñarse del control.
Sensaciones
Después de realizar esta breve introducción algo técnica hablemos de lo que podremos sentir “rappeleando” una pared. Para aquellos que aún no lo habéis probado es algo complicado de ilustrar con palabras. Cuando uno se encuentra bajando una pared, activa los cinco sentidos, tensiona el cuerpo, desciende, para, se asegura marcando un punto de control, sigue bajando...
Una de las ventajas del rappel es que es uno mismo el que controla la situación. Gracias al rappel desafiamos las leyes de la gravedad y conseguimos dominar una disposición natural, que, a priori, parecía insalvable.
Por todo tipo de superficies
Un descenso en rappel puede ganar en interés, emoción y espectacularidad dependiendo del medio en el que lo practiquemos. No es lo mismo que os desplacéis a rappelear en una simple roca, que dirigirse a un río, encontrar una cascada y tratar de descenderla mientras lucháis contra la fuerza del agua que os cae encima (algo parecido al barranquismo).
Pero no es necesario mojarse para conocer realmente lo que se siente al hacer rappel. En ocasiones estaréis colgando de una pared y bajo vosotros habrá una espectacular vista que os dejará boquiabiertos.
Consejos
Hay que advertir que el rappel es un deporte de riesgo, pero que el riesgo puede ser motivo de diversión si está controlado. Resumiendo, que si decidís practicar este deporte y nunca lo habéis hecho o bien no hace mucho que os iniciasteis, es mejor acudir a un centro especializado. Las escuelas y centros con monitores expertos os llevarán a los mejores sitios para hacer rappel, velando en todo momento por vuestra seguridad.
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