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Radiocontrol: Velocidadades a escala

Texto: Cristina Sáez Fotos: Sara Lázaro
Con el radio control podrás violar todas las leyes de tráfico que quieras y más. No hay límites de velocidad, ni peligros; podrás hacer carreras con tus amigos, adelantar por la derecha si quieres, cerra a otro bólido. ¡Y sin semáforos! ¡ni peatones!
A quemar el asfalto
Hay muchísimos modelos diferentes de maquetas de radio control. Lo primero que debes saber es que son como coches o barcos o aviones pequeñitos que tú controlas mediante un mando. Culquier sitio en donde no haya demasiada gente se convierte en un lugar idóneo para echar una carrerita con tus amigos. Los parques, las plazas o incluso la montaña son buenos sitios.
Y como hay muchos tipos de maquetas, ¿cuál escogemos? Las maquetas pueden llevar motores térmicos, que funcionan con gasolina, o eléctricos. Si eres novato en esto delr adio control es mejor que comiences con los eléctricos, puesto que son más sencillos de manejar y no se embalan tanto. Pero hay un inconveniente y es que con los eléctricos no te parecerá estar pilotando un bólido a escala puesto que pierdes un elemento: el ruido.
Una vez elegido el tipo de motor de tu maqueta, si se trata de un automóvil, decídete: tierra o asfalto. Aunque da igual por donde los utilices, a la hora de comprarte una debes tener en cuenta por dónde vas a correr. No es lo mismo la montaña que una pista. Si vas a correr por la montaña quizás un 4x4 sea la mejor opción; aunque no corren tanto como los de carreras, se estropean menos. Pero si a ti lo que te gusta es pisarle a fondo, a todo gas, los bólidos de carreras superan los 90 km/h. También tiene una parte negativa y es que no podrás rodarlos por tierra y que se estropean con mayor facilidad que los otros.
Es hora de correr
Hay coches de diversos tamaños. ¿Cuál escojo? Pues depende. Depende de tu habilidad como conductor, de si eres novato en esto del radio control, de si te quieres gastar más o menos. La opción más escogida es 1/10; tiene un gasto moderado (asequible para casi todos los bolsillos, a partir de las 40.000 ptas).
Cuando te compres tu bólido a escala, no te pongas a hacer carreras rápidamente. Como con los coches “reales”, tienes que pasar por un período de rodaje, y luego... ¡pisa a fondo! Recuerda que no estás pilotando un bólido del Scalextric, no lleves el gas a fondo siempre. Para ir más rápido tendrás que utilizar los frenos.
Recuerda...
Acudir a un establecimiento serio, especializado en radio control y que te garantice la asistencia post-venta.
Que el equipo de radio que elijas te acompañará muchos años. Así que no elijas uno cualquiera al tuntún. Piénsatelo. Tienes dos opciones: o bien los controles de ‘sticks’ o bien los de pistola. Prueba a ver con cuál te sientes más cómodo.
Que los coches se estropean y tendrás que cambiar algunas piezas. Por eso, es conveniente que cuando escojas el modelo que más te guste tengas en cuenta la marca, si hay o no piezas de recambio en el mercado (porque a veces las piezas son casi tan caras como el coche entero). Un truquillo: limpia tanto la carrocería como el motor a menudo; de esta manera, la maqueta te durará más tiempo.
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