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Ciclo-orientación: Orientación sobre dos ruedas

Texto: Carles Murillo Fotos: Sara Lázaro
La ciclo orientación es un deporte que esencialmente se basa en las carreras de orientación a pie. Como indica parte de su nombre, ciclo, se emplea la bicicleta como medio de transporte en lugar de desplazarse caminando.
La familia, el mejor equipo
La ciclo orientación es una actividad idónea para realizar con toda la familia. Al mismo tiempo que practicáis algo de ejercicio físico, podréis pasar una buen rato en contacto con la naturaleza. La unidad familiar será el mejor equipo en la meta si conseguís coordinar todos los esfuerzos, tanto físicos como psíquicos.
Para participar en una carrera de ciclo orientación os podréis preguntar si se requiere un fondo físico excelente; la verdad es que no va nada mal. Hay que advertir que en este deporte la condición física no lo es todo y hay que sumar a esta característica otra muy importante: conocer y dominar la lectura de mapas, interpretación de brújulas y, claro está, orientarse bien por un medio que desconocemos.
Objetivos
El objetivo es pasar una serie de controles escondidos y señalizados con unas balizas. Para encontrar estos puntos usaremos la brújula, que nos permitirá orientarnos en un mapa en el que están señalados todos los pasos obligatorios.
El equipo ganador será aquel que pase por todos los puntos de control en el menor tiempo posible y al llegar a meta acredite su paso por las balizas.
Momentos antes de partir hacia el primer punto de control, cada equipo recibe el mapa del terreno en el cual se desarrollará la competición. En el mapa se detallarán, a través de pequeños círculos, los controles que deben ser encontrados y señalizados. Los mapas más comunes son los topográficos.
En el mapa hay un triángulo, que es la salida; el equipo interpretará que está ahí y que el vértice del triángulo apunta hacia el primer control. La meta estará señalada en el mapa con dos círculos concéntricos.
El próximo paso es situar el costado de la brújula paralelo a la línea del triángulo con el primer control y orientar el limbo (parte giratoria de la brújula) hacia el norte en relación con la aguja magnética. El rumbo que se seguirá es el señalado por la flecha de dirección de rumbo de la brújula.
Una vez encontrado el primer control hay que usar una pinza perforadora que servirá al participante para marcar su tarjeta de control en la casilla correspondiente.
Pequeñas pistas
Para que no sea tan difícil ahí van algunos consejos. Los organizadores acostumbran a ubicar los puntos de control en zonas más o menos previsibles, colinas, piedras, riachuelos...
Por otro lado hay que advertir que en le mapa hay ciertos puntos de apoyo y pistas que ayudarán a la comprenderlo. En los mapas topográficos hay dos colores básicos, el marrón y el negro. El color marrón sirve para indicar que hay relieve, el negro señala elementos artificiales, el azul zonas con agua, el verde con vegetación (según la intensidad del verde la densidad de la vegetación será mayor), el rojo marca zonas prohibidas o pobladas (carreteras o zonas urbanas).
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